Parches contra el Acné: ¿Realmente Efectivos?

Uno de los problemas de piel más frecuentes al que debemos enfrentarnos, no solo en la adolescencia, es el acné. Bien es cierto que a día de hoy existen infinidad de productos para combatir este problema, pero en muchas el resultado no cumple nuestras expectativas.

La última tendencia para combatir el acné y acabar con las imperfecciones del rostro son los parches. Un formato que permite actuar específicamente en el problema y de una manera rápida y sencilla.

Tanto si solo sufres un brote ocasional como si has luchado contra el acné toda tu vida, hay algo cierto: la búsqueda de una cura definitiva. Desde el momento en que sentimos una mancha que comienza a arder debajo de nuestra piel, entramos en pánico y agarramos cualquier cosa, que prometa hacerlo desaparecer.

Durante décadas hemos tratado espinillas con todo, desde curas caseras. Té verde, aspirina triturada, hasta pasta de dientes o innumerables cremas, con resultados entre mixtos y decepcionantes. ¿Por qué? Suele ser debido a que esos geles y cremas tópicas generalmente solo actúan en la capa superior de la piel, sin penetrar realmente el grano. La Dra. Marnie Nussbaum, dermatóloga certificada en Nueva York, Dice: «Muchas personas aplican en exceso el tratamiento, lo que resulta en irritación, sequedad y enrojecimiento». Más de qué quejarse: aplicadas por la noche, esas cremas a menudo acaban en nuestras fundas de almohada.

Parches Anti Espinillas

Los parches anti espinillas son pequeñas pegatinas a modo «pegatina» que están impregnados con diferentes ingredientes antiacné, como el ácido salicílico. Tratan el grano, disimulan su aspecto y protegen la zona afectada de roces y agentes externos. Algunos incluso triunfan por su aspecto, ya que pueden tener formatos decorativos como estrellitas, flores o corazones.

Estos pequeños apósitos transparentes no están concebidos para tratar el acné o curar un granito, sino para detenerlo. Es decir, una vez que el granito hace acto de presencia, este parche detiene su crecimiento, lo trata y, en algunos casos lo elimina.

La mayoría de estos parches llevan ácido salicílico. Un compuesto exfoliante muy común en los productos antiacné por su acción queratolítica (descama la capa más superficial de la piel). También contienen ácido hialurónico, un agente hidratante que contribuye a contrarrestar la sequedad que suele provocar el ácido salicílico.

¿Qué contienen estos parches?

Son ingredientes adecuados contra el acné, pero hay que tener en cuenta que estos parches son cosméticos y no medicamentos. Esto significa que los activos están en cantidades muy pequeñas con respecto a la concentración que encontramos en los fármacos. Además, no penetran más allá de la epidermis, por lo que su efecto tampoco será muy llamativo frente al acné. La niacinamida, de acción calmante; el aceite de árbol de té, depurativo; y el hidróxido de sodio, regulador del pH, son otros de los principios activos que podemos encontrar en la fórmula de estos superventas sin receta médica.

Son útiles como medida puramente cosmética para disimular o eliminar más rápidamente algún granito puntual, pero no para tratar un verdadero problema de acné serio.

Es importante recordar que estas pegatinas no son milagros y cada caso es único, pero pueden acortar la duración de un grano o, en algunos casos, evitar que salga a la superficie por completo, según dermatólogos. «El parche debería ayudar a la piel a absorber los ingredientes para combatir el acné y la lesión debería aplanarse y resolverse en un tiempo más corto», dice Nussbaum.

Ventajas y Desventajas

Los parches hidrocoloides estándar funcionarán mejor para los granos formados, especialmente los puntos blancos, ya que extraerán y absorberán el pus, el aceite y más. Las vendas hidrocoloides con ingredientes para combatir el acné, como el ácido salicílico, serán lo mejor para las espinillas que recién comienzan, evitando que vean la luz del día.

Tapar tiene otra ventaja: reduce y mucho las ganas de manipular los granitos. “Es un acto poco recomendable porque o incrementa el riesgo de causar infecciones al diseminar las bacterias y por el propio traumatismo que causamos en la piel al presionar la zona o lesionarla con las uñas. Por otra parte, estos factores a su vez incrementan la posibilidad de dejar una marca o una cicatriz bastante fea”, advierte el doctor Fernández. El doctor Pedro Rodríguez, dermatólogo de la Clínica Dermatológica Internacional apunta que el hecho de que el parche se pegue justo sobre la zona de conflicto optimiza la acción de los activos.

“Al ser de uso cosmético, en principio, no están desaconsejados para ninguna persona. Solo aquellas personas con tendencia al eccema podrían sufrir una pequeña irritación en la zona por el propio efecto de los ácidos que lleva para tratar la lesión”.

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